Somos una zapatería del pasado, una máquina del tiempo, una boutique de otro siglo. Recogida, artesanal, familiar. Nuestros zapatos no se fabrican, se hacen. De uno en uno, delicadamente, a mano, con ternura, con oficio, y en España. Comme il faut. Aquí huele a pegamento, a cuero, a parquet, a París, a vela, a macarons, y huele a caprichos, y a milagro, ¿o no es un milagro encontrar unos zapatos especiales y hechos con amor? Tenemos sandalias, slippers, alpargatas, oxford, ballerinas y versaillinas, a los pies de todas las María Antonietas de este siglo. Somos una tienda chapada a la antigua, o lo que es lo mismo, y un decir, una tienda difícil de encontrar.